Escribir con el lado derecho del cerebro


En época de secas, cuando nada de lo que se siembre en una hoja de papel pasa de las dos frases, y no funciona ni reunirse con los amigos a tallerear, ni comer galletas, y mucho menos los plazos de entrega, hay algo que puede funcionar: escribir con el lado derecho del cerebro. Para lograrlo, tengo que ver que se cumplan las siguientes condiciones y pasos:

  1. Necesito estar un poco dormida. Mejor: recién despierta. La mente salvaje del territorio de los sueños puede asaltar el mundo de la vigilia con buenos resultados.

  2. Escribir una primera línea con el propósito de que sea una tontería. Luego escribir una segunda con el mismo propósito. Dos tonterías juntas pueden lograr algo literario. O motivarlo.

  3. Es importante divertirse. Por ahí del primer párrafo o estrofa la serie de barbaridades sucesivas que se han escrito pueden no tener ningún significado, no importa. ¡Libertad y experimentación! Ahora es cuando hay que soltarse y divagar.

  4. Vuelvo a leer lo escrito. Ahí hay una buena idea. La mente salvaje tiene sus maneras de hacerse entender, y lo mejor de todo es que usa el lenguaje literario para hacerlo. Pero cuidado, no hay que razonar, si razono empiezo a sentirme cortada y tratar de ser ingeniosa, no. Necesito seguir escribiendo alocadamente.

  5. Tomo una frase pequeña del principio, una de en medio, las conecto con el párrafo o estrofa del cierre. Eso se llama composición y el lado derecho del cerebro lo hace mejor que nadie.

  6. Para finalizar, dejo que mi lado izquierdo se asome un poco e ironice…si me siento de vena, puedo incluso permitir que mida el ritmo…pero lo importante es que ya escribí un texto completo, si no logro entenderlo, por lo menos puedo disfrutarlo, tal y como hago con mis sueños.
    soñar despiertaDibujo de Belén Cerros.
    http://coqueteado.blogspot.com/2008/11/beln-cerros-la-vida-agridulce.html

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