Semillas ficticias


Por Lisa Lenard-Cook. Traducción: Difícil de Juglar.

Es una noche oscura y tormentosa. No, de verdad. Lo es. Conduces a casa desde, digamos, una junta de padres de familia, y la lluvia se está volviendo nieve. Al dar la vueta en una esquina conocida, tus luces iluminan a una mujer que avanza con dificultad por un costado del camino, arrastrando una maleta.

No puedes evitarlo. Te orillas. Le preguntas si quiere que la lleves. Ella niega con la cabeza. Insistes. Niega con la cabeza más vehementemente. Luego, se va.

lluviaTe reincorporas al camino. ¿A dónde iba? te preguntas. ¿De dónde venía? ¿Y por qué estaba fuera en una noche así, para empezar? ¿Por qué rechazó tu oferta de llevarla? Mientras conduces hacia casa (despacio, ahora; las calles se van haciendo más resbaladizas con aguanieve), casi puedes ver la pelea con un esposo abusivo que debió ser la última gota. O tal vez fue uno de sus padres—es posible que aún fuera una adolescente. Después de todo, no alcanzaste a verle bien…

¿Pero por qué una pelea? Tal vez su auto se descompuso y no acepta que la lleven desconocidos, ni si quiera padres de familia benignos que vengan de regreso de juntas en la escuela de sus hijos. ¿Pero qué tal si ella misma no es tan benigna? Es posible que recién matase a ese marido abusivo y que lo último que quiera es que alguien note su existencia, alguien que la pudiera relacionar con el barrio del crimen. Ella no pudo evitarlo, desde luego. Fue un accidente…

Sin embargo, ahora, tú la has visto, de modo que la policía podría venir a buscarte, la única persona que la vio en este noche oscura y tormentosa…

Y así comienza: El obsesivo vuelta y vuelta que es la mente de un escritor de ficción. Si alguna vez te has preguntado de dónde sacamos nuestras ideas, probablemente no eres un escritor de ficción. Aquellos de nosotros que nacimos obsesionándonos, preocupándonos por cosas que la mayoría de la gente (gente que nosotros los escritores sabemos que son mucho más “normales” que nosotros) ni siquiera registra. Mi marido es una de esas personas normales, y tenerlo cerca es maravillosamente afirmante. Pero eso no significa que imágenes como la de esa mujer no se queden adheridas a mi cabeza. De hecho, aunque cambié algunos detalles, una vez sí me detuve a ofrecer ayuda a una mujer con una maleta en una noche tormentosa en el suroeste de Colorado, a una mujer que rechazó mi oferta de llevarla.

Tomado del libro: “The Mind of Your Story, Discover What Drives Your Fiction”, de Lisa Lenard-Cook.

Para compartir:
1. ¿Te identificas con lo que la autora dice sobre “el obsesivo vuelta y vuelta”?
2. Completa, según tu experiencia: «Cuando concibo una historia, en el espacio íntimo de mi mente…»
Para discutir:
1. Cuando esto me sucede… / A mí más bien lo que me pasa es…
2. Me parece que
Lisa se equivoca cuando dice que…

Para crear:
Elige un hecho cualquiera que hayas presenciado hoy mismo y juega con las posibilidades alrededor del protagonista, sus circunstancias, su pasado y su futuro inmediatos.

Al final de esta entrada puedes incorporar tus comentarios y/o respuestas.

7 Comments on “Semillas ficticias

  1. Para compartir:
    2-Completa según tu experiencia: “Cuando concibo una historia, en el espacio íntimo de mi mente…le agrego un escenario casi de misión imposible donde nadie es quien parece ser y donde solo yo sospecho de de lo que pasa. Incluso puede que un solitario individuo en un restaurante se vuelva un excéntrico personaje cuya historia continuaré en mi mente la próxima vez que me aburra esperando a que el tráfico se detenga¨

  2. Para discutir:
    1. Cuando esto me sucede… empiezo a revolucionar cada punto de la realidad, jugando mucho con las ideas y es algo que me encanta porque es un mundo a parte de todo donde la dueña de lo que sucede soy yo, inventando y modificando cada cosa para que sea algo fantástico.

  3. Sentada en mi banca escolar, me encontraba pensando a cerca de la vida y de las personas que me rodeaban. Levanté la mirada y visualicé a mi profesora de matemáticas.; ella se encontraba sentada, con la vista al vacío y con una actitud reflexiva. ¿Qué estará pensando? será que esté recordando sus años de prepa cuando nos está viendo, con ese maestro gordo de matemáticas, con aire de morsa, enseñando lo mismo que ella, haciéndole la vida imposible, o si estudio ingeniería como es que terminó dando clase en una escuela con chicos que no le daban importancia a la materia o quizás se pasa pensando en los problemas que dejo en el camino de asfalto de su casa a la escuela, lo que sea que esté pensando se encuentra allí sentada detrás del escritorio con la mirada perdida en el vacío.

  4. 1.El obsesivo vuelta y vuela, como la autora lo llama, depende mucho de la manera de pensar de cada quien. En lo personal me identifico con el sentimiento, pero no de una forma tan paranoica y realista. Trato de, valga la redundancia, crear una historia ficticia con los pocos elementos que se me presentan.

    2.«Cuando concibo una historia, en el espacio íntimo de mi mente, se me presenta como una película. Una película que tengo que describir a detalle con miles de variantes, construida en retroceso, empezando por el final, terminando con el principio. Trato de resaltar la maravillosidad de lo cotidiano y lo mágico de lo común, para crear una historia fantástica de lo que vemos todos los días.»

  5. Pingback: Tweets that mention Difícil de Juglar » Semillas ficticias -- Topsy.com

  6. Cada cosa que me pasa o veo a diario, se convierte en mi mente en historia, generalmente fantástica, pero todavía estoy en pro seso de aprendizaje para pasarlas al papel.

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