Alejemos a las antimusas


A mis alumnos del Taller de Creación Literaria, con admiración.

las+musas+maurice+denis¿Quiénes son las antimusas? ¿Dónde viven? ¿Qué comen? He oído y leído sobre ellas, dicen que rondan a los que quieren escribir y nunca lo logran. Son las que sugieren en el oído que para qué escribir ahora, que mejor al rato cuando haya inspiración, cuando termine el programa de TV, la ropa esté lavada y planchada, los astros se alineen y uno logre ser lo  suficientemente adinerado para darse el “lujo” de por fin dedicarse a escribir.

Pero las antimusas no siempre impiden la escritura. Algunas de ellas se encargan de inspirar numerosos textos que hablan del horror a la hoja en blanco y de la frecuencia con la hay que perseguir a la inspiración hasta alcanzarla, y luego tratarla con pinzas para que no nos deje. ¿Hay algo más desalentador que estos textos? Sin embargo, ni siquiera las antimusas  son del todo nocivas. Podemos observarlas de cerca, como dice Ana Laura y mirar que dentro de su nombre se esconden las musas verdaderas. Hoy nos pueden ayudar a elaborar un ejersucio que llamaremos: Instrucciones para alejar a las antimusas. Veamos los siguientes ejemplos:

  • Dicen que las antimusas son daltónicas. Para escribir, escóndete en los arcoiris. Ana Armesto.
  • Consigue un arco y flechas remojadas en tinta (la tinta puede ser muy venenosa para las antimusas) ten siempre estas armas junto a tu pluma. Cristina Muñoz
  • Las antimusas le temen a las alturas, así que escribe junto a las estrellas. Rodrigo Benavides.

¿Qué más se te ocurre para mantener alejadas a estas enemigas de la escritura creativa? Ayúdanos con tus sugerencias.

11 Comments on “Alejemos a las antimusas

  1. Hay que provocarles urticaria, por supuesto. La piel de las antimusas se irrita cuando perciben una chispa de emoción en quien planea escribir. Para ahuyentarlas basta estimularnos o provocarnos emocionalmente, de forma que la cabeza pierda por un momento el protagonismo.

    ¿Puedes escuchar cómo sus uñas rascan con nerviosismo mientras se alejan?

  2. La buena memoria es como un repelente de antimusas. Generemos recuerdos con cada texto escrito. La prevención siempre es importante.

  3. Pingback: Bitacoras.com

  4. las antimusas son alergiquiiisimas al olor de cafe en tardes de conversacion acerca de temas inofensivos o importantes.. no importa.. el sonido de risas con amigos tambien es buen amuleto

  5. Las antimusas son vanidosas: no soportan ser ignoradas. Así que una receta casera contra las antimusas es simular sordera. Claro que al principio cuesta un poco, porque ellas son ruidosas, pero cuando se insiste en la sordera, ellas finalmente se alejan.

  6. Las antimusas son implacables como el olvido, como la ola que borra los castillos, se gozan, sopa tibia de letras dispersas, abandoNADAS, ignorantes. En contra de toda prevención, podemos diseccionarlas, y sacar de sus tripas largas frases escondidas, vómitos azules, imprudentes pedanterías, un panal de abejas, lavadoras, insecticidas, abejarucos. Como decía un poeta portugués, a fealdade é beleza incomprendida.

  7. Las antimusas son sordas, pero no soportan la música. Podemos retorcerles las piernas y hacerles cantar: alocar a la señorita Rotenmeier.

  8. Una musa ninfómana, que no te deje energía para otras, que te obligue a vivir cansado, con los ojos en blanco, obsesionado…

  9. ¡Vaya musas y antimusas! Las que se diseccionan, las que prefieren el silencio, las que no dejan ni un ratito para el olvido. Que sean bienvenidas con todo y su circo de recursos!

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