Un año de escritura: mis experiencias creativas


Por: Ana Paola López

Este año me tocó experimentar con varios géneros que nunca había escrito, algunos no son literarios en el sentido estricto,  pero me  han ayudado a crecer y experimentar como escritora. Creo que todos aquellos que han escrito alguna vez, saben que los géneros distintos, exigen del escritor algo distinto. A veces es más entereza, más perseverancia, o más chispa. A veces incluso, más oído musical. Puede ser que se conozca de antemano qué es eso que se necesita. Un guión, una obra de teatro y una canción es el saldo del año en lo que refiere a mis nuevos retos como escritora creativa (y quiero asumir el papel, por qué no).

De todos, el reto más desafiante fue la canción, en varios aspectos.  La obra y el guión son parientes, debo decir, cercanos y ambos requirieron más disciplina de mi parte; mucha más voluntad de escribir la historia, pero sobre todo, voluntad para describirla, armarla, hacerla interesante en lo que se refiere a lo visual, a lo dinámico y a lo dialógico. Bien podemos decir que, mientras que la poesía y el cuento no requieren una idea totalmente clara de lo que está ocurriendo, la imaginación del lector se puede nutrir con ideas más vagas. Las descripciones exageradas quedaron atrás  en lo que se refiere a la narrativa (Dios salve a los románticos y a realistas) por lo que hemos perdido mucho esa costumbre. Por lo tanto,  entrar a estas cuestiones al trabajar en un  guión, resulta un poco más trabajoso para un escritor-normalmente-narrativo.

Sin embargo, con un poco más de trabajo y de edición, no resulta tan complicado escribir un guión (mientras se tenga la idea totalmente clara, en todo sentido). En mi caso, tuve quien me guiara en ambos procesos, y las cuestiones de formato son sencillas y se pueden consultar en la red. Lo que aprendí de este proceso como guionista  es que es mejor tener la historia escrita de principio a fin y después adaptarla para que el guión tenga su adecuado crecimiento.

Con las canciones en cambio, nunca tuve ningún instructivo. Tenía prisa por componer una, por poder participar en el festival de la canción que se realiza cada año en el campus y tener con qué participar. Claramente, yo,  poeta-semi-laureada  (bueno, así se siente uno cuando gana algún concurso) me sentía no sólo capaz, sino totalmente predispuesta a escribir una canción. Pero al intentarlo no podía, por dónde empezar,  ¿La música?, ¿La letra? Después de muchos intentos frustrados y cada vez con menos tiempo para escribirla, por fin empecé a investigar cuál es el proceso para componer canciones.

Como era de esperarse, tanta presión no me ayudó a escribir la esperada canción. Es una de esas cosas que no se pueden forzar, justo como la poesía. Que sólo nace.

Habían varios aspectos a considerar que sentía que  me fallaban a la hora de tratar de escribir una canción. Mi casi nula formación musical, el no saber qué género, qué palabras, el hecho de que el único instrumento que toco es la voz. Además, de  no conocer ejercicios para liberar esa parte mía  compositora.

El concurso fue en septiembre. Y aunque si participé, fue con las canciones de otros.  Y así, en un día de diciembre, casi de la nada, las palabras y la melodía vinieron a mí  simplemente, las fui cantando, completando, moviendo y oyendo. Con mis pocos conocimientos musicales, me serví de una cámara para grabarme y conforme iba avanzando, oía la canción para ver cómo se complementaban.  Todo era pensar, cantar, grabar y oír.  Sé que no es la más grandiosa canción jamás escrita, pero es ya un avance significativo: otra  más de mis experiencias creativas a la hora de escribir. Como estudiante de literatura, es fabuloso tener una ruta de escape de la solemnidad literaria de las aulas; y como escritora, la vida siempre se enriquece de nuevas experiencias.

Creo que al final, es cuestión de adaptarse. No hay una receta única para escribir: a veces es cosa de dejarse  llevar y otras,  sentarse más horas frente a la computadora. El punto es, siempre a final de cuentas, hacerlo.

Para compartir:

¿Qué descubriste o aprendiste este año en la práctica de la escritura? ¿Qué más quieres aprender? ¿Cuáles fueron tus principales satisfacciones escribiendo? ¿Nos lo cuentas en los comentarios al final de esta entrada?

3 Comments on “Un año de escritura: mis experiencias creativas

  1. Pingback: Tweets that mention Difícil de Juglar » Un año de escritura: mis experiencias creativas -- Topsy.com

  2. Zilniya: me alegra mucho que hayas encontrado el post inspirador. Con todo y todo no me animé a poner directamente la canción aquí, pero bueno, les dejaré el link para que me den su opinión:

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