El extractor de emociones


Hace algún tiempo presencié una discusión entre un alicaído títere trovador que cantaba sobre su corazón roto y deshilachado, y un ventrílocuo mofletudo y bonachón que, para consolarle, le explicaba: «¡Pero Ataúlfo… si los títeres no tienen corazón!». Confieso que me contuve de intervenir yéndomele a golpes al tipo, sólo por respeto al pacto ancestral de no agresión que existe entre humanos y títeres desde el principio de los tiempos, pero ganas no me faltaron.

¡Habráse visto semejante ignorancia! ¡Si los títeres somos puro corazón! No tendremos el amplio repertorio de matices que da la expresividad facial humana, pero ni falta que nos hace. Tenemos siempre las emociones a flor de tela, y estamos además dispuestos a contactarlas y exteriorizarlas sin reparos, cosa que, según sé, a varios humanos se les dificulta.

En particular, aquellos que como Ataúlfo y yo tenemos por oficio entretener, cantar y contar historias, nos valemos de un recurso infalible para tener siempre material fresco y relevante para trabajar: El extractor de emociones. Sin revelar del todo cómo funciona (ya que violaría un secreto profesional celosamente atesorado por mi gremio) les propongo que utilicemos esta idea para el ejersucio de hoy. ¿Listos?

  1. Visualiza el trayecto que separa el sitio donde amaneciste hoy del lugar donde te encuentras ahora mismo.
  2. Haz una lista de entre 6 y 12 palabras que representen cualquier momento, lugar, objeto, ser vivo o situación que se hayan hecho presentes durante ese trayecto hoy o cualquier otro día. Pueden ser sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios… no importa.
  3. Separa una hoja en dos columnas:
    1. En la primera columna pon tus palabras elegidas, en cualquier orden.
    2. A la derecha de cada palabra (en la segunda columna) escribe una o más emociones que podrías relacionar con ella, por la razón que sea.
  4. Ahora olvídate por un momento de la columna izquierda y observa la lista resultante de emociones. Si te es posible, agrúpalas o clasifícalas en dos o más grupos, bajo el criterio que desees.
  5. Vuelve a la columna izquierda e identifica en esa lista un ser (animal, planta, persona, objeto) para protagonizar una breve historia.
  6. Identifica ahora una emoción predominante en la lista de la derecha —o bien, elige una al azar— y haz que ésta sea la que defina a tu protagonista y/o su motivación principal.
  7. Escribe una historia de máximo 100 palabras usando cualquiera o todos los elementos de ambas listas.
  8. Ten presente que al definir a un personaje a partir de sus emociones, sus acciones suelen guardar una relación de armonía o contraste con dichas emociones.

No es necesario (aunque sí muy divertido) que invites a tus amigos a disfrazarse y representar tu historia para un público, como solemos hacer los títeres jugletones en estos casos. Sin embargo, si deseas compartir tu resultado con nosotros en la sección de comentarios, lo leeremos como siempre con enorme gusto.

¡A juglaaar se ha dichooo!

4 Comments on “El extractor de emociones

  1. Mis manos estaban tan frías que ni las sentía ni sentía el metal helado de la camioneta, mientras la empujábamos. Había bajado tanto la temperatura, que los tres lucíamos azulados entre la insólita neblina del desierto. Jamás se había visto tanta humedad aquí, ni sentido un frío semejante. Trotando empujamos por casi un kilómetro y las piernas y brazos empezaban a doler. Pronto desapareció el frío; en su lugar, de pronto ante nosotros, el acantilado. Aprovechando la inercia alcanzada, subimos uno a uno al vehículo. Ninguno nos pusimos el cinturón de seguridad.

    ———————————-
    [Personaje: sujeto empujando un coche]
    [Emoción principal: Determinación]
    [Otras palabras/ideas surgidas del ejersucio: aturdimiento, frío, metal, cinturón de seguridad]

  2. Arde el horizonte. Somos millones de escarabajos volando hacia nuestro destino, que para nosotros siempre es sinónimo de luz. Dejamos atrás el frío de la mañana, no hay más viento que el empujan nuestras alas, no hay más cansancio que el que pronto morirá.

    Personaje: los escarabajos
    Sentimiento: impaciencia
    Palabras: arde, viento, luz, frío, alas.

  3. Saludos a todos!!! Bueno, ya hice el mío y me quedó un toque largo, no seguí al pie de la letra el ejersucio, pero el ejercicio de buscarle emociones a las cosas ayudo muchísimo!!! Lo que hice fue que a partir de el gesto de mirar mi reloj en durante la mañana y las emociones que se generaban, escribí el mío… creo que después haré uno siguiendo los pasos, pero por el momento http://anansison.ticoblogger.com/2010/01/la-pulsera-del-sol.html

  4. Pingback: Albricias » Destino

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