Escribir microficciones


Si hay algo que a Ikal y a mí nos encanta es escribir microficciones. Hasta el año pasado ninguno de los dos lo había intentado, claro, siempre nos ha gustado jugar con las palabras, (Yo soy una admiradora declarada de las greguerías desde hace años). Si hubo algo que detonó que por fin nos pusiéramos a escribir, fue en un principo la lectura continua de las pequeñas joyas de José Luís Zárate, Javier López, Oriana Pickman y Rafael Vázquez en Twitter . De la lectura nos surgió el gusanito y casi sin darnos cuenta, empezamos a escribir primero textos sueltos, luego algunos compartidos, y otros más en series personales y comunitarias. No somos expertos en el tema, pero ¿hace alguna falta? Tal vez no sepamos si ahí logramos una sinécdoque o hicimos uso de la polisemia, lo importante es que el juego de escribir estimule nuestra imaginación, brote la idea, la pulamos hasta dejarla presentable y ¡a compartirla!

Claro que siempre puede servir tener un punto de partida. El más fácil es la elección de una palabra llena de significados. Estrella, río, luna, desierto, sombra, bosque, árbol… Otro juego interesante es darle un nuevo giro a las frases hechas. Tal vez de ahí no surjan microficciones (narrativas) sino sólo pequeñeces interesantes como: Hoy me siento extrañamente identificada conmigo (Carmen María) y He descubierto que si abrigo esperanzas no se congelan. (Ikal Bamoa).

Hay una delgada línea que separa los textos ingeniosos de los simplemente chistosos. Y creo que no hay que tenerle miedo. Un juego de palabras puede no revelar uno de los secretos del universo, ni desentrañar un enigma amoroso, tal vez nada más nos haga reir. Lo importante es mantenernos activos en la escritura, disfrutar el proceso y dejarnos sorprender por lo que hacemos, por su profundidad inesperada o por su ligereza alegre. De hecho, tenemos una pequeña selección de estos textos más bien simplones, a los que hemos denominado Píos Impíos. ¿Quieres leer unos? Ojalá te saquen una sonrisa y te animes a unirte al club de quienes escribimos estas barbaridades.

Para seguir esta dieta no debo comer palabras entre comillas. Carmen María

Breve secuestro aéreo: duró un raptito. Ikal Bamoa

El sapo convertido en prícipe no logra declarárseme, empieza a hablarme de amor pero se va por las ranas. Carmen María

Los caracoles prefieren las historias de paciencia ficción. Álvaro Burgos

La historia de aquella pareja de topos comenzó con una cita a ciegas. Ikal Bamoa

4 Comments on “Escribir microficciones

  1. Esos dos gatos siameses eran muy unidos.

  2. Una chorrada sin sentido:

    Se encuentran dos antiguos amigos…

    -¡Hombre!, ¡cuanto tiempo sil_vestre!
    -¡Ya_ves_truz!
    -Te es-pedro en la calle!
    -¿pa que? ¿pa_lillos?

  3. Bienvenido Gotzon, y que te animes a seguir juglando con nosotr@s, que de eso se trata, de experimentar y divertirnos. 😉

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