¿Alguna idea?


Ayer les platicaba a mis compadres Juan y Verónica, con quienes desde hace años comparto mi pasión por los libros,  que últimamente tengo ganas de escribir algo distinto. “El problema es que, a diferencia de otros escritores, que ya tienen varias historias armadas en su cabeza, yo no tengo idea de sobre qué quiero escribirles dije.

Lo anterior no me causa ningún problema cuando se trata de crear pequeñas ficciones o textos líricos, que son más bien como chispas que se plasman y no necesitan desarrollarse. ¿Pero, y si ahora quiero escribir algo más largo? ¿Tal vez esa novela que nunca se me había antojado hacer  pero cuya idea ya empezó a hacerme cosquillitas?

Muchos escritores afirman que ellos no escogen lo que escriben, sino que son las historias por sí mismas las que les salen al encuentro y se convierten en una obsesión hasta que son escritas. Como ese no es mi caso tendré que plantearme seriamente buscar en ciertos cajones, que pensándole un poquito, podrían ser:

  • Los deseos que en verdad me hacen vibrar, mis intereses, mis gustos, mis más valiosas intuiciones. Decía Flaubert que las obras maestras son aquellas en las que el tema conecta con el temperamento del autor. ¿Cuáles son los temas que conectan con mi temperamento?
  • Las imágenes y temas que surgen de mis sueños, siempre tan sugerentes, ya es a través de ellos que conectamos con lo inaccesible a nuestra conciencia, con lo oculto.
  • Los hechos de la vida cotidiana que parecen insignificantes hasta que son vistos en perspectiva a través de la escritura. Los pequeños detalles de nuestro entorno y las vivencias del día a día pueden ser detonantes de recuerdos semiocultos, de añoranzas o deseos que no aparecen a simple vista.

¿Se te ocurre alguno más?

Ejersucios para buscar ideas:

  1. Contar en un relato el último sueño del que te acuerdes. Aunque sólo sean unas imágenes incoherentes intenta ponerle un principio, un nudo y un desenlace. Que el protagonista no seas tú. No hay que pretender ser realista.
  2. Hacer una lista de las cosas me más te gustan. Caóticamente. Atribúyedoselas a un personaje inventado que no seas tú.

4 Comments on “¿Alguna idea?

  1. Hacer una lista con palabras elegidas al azar y sin relación entre las mismas: escribir un relato utilizando eses palabras…

    Suele funcionar; empiezas a escribir “sin sentido”, sin pensar y luego vas puliendo…

    Me apunto vuestras ideas. Me gustan

  2. Hola Reina, es verdad que la técnica de escribir sin sentido funciona. Nalie Golberg acude a ello con sus textos escritos a contrareloj, en los que uno conecta también con los primeros pensamientos, esa parte de nosotros que también es libre en los sueños. ¡Gracias y bienvenidas todas tus palabras al blog!

  3. ¡Hola! Ayer justamente escuché en un podcast literario, sobre ejercicios para soltarse escribiendo. Uno que me pareció muy interesante, consistía en poner un cronómetro a contar cinco minutos. Al iniciar el conteo comenzar a escribir, sin una idea previa, sin pensar, sin detenerse, sin pararse a revisar nada ni corregir, da igual sobre qué, sólo escribir y escribir hasta que terminaran los cinco minutos. La idea era revisar luego el texto y ver qué cosas interesantes podías sacar, y además de desempolvar las ideas también desentumecer músculos escritores. Lo llamaba “escritura automática”.
    Creo que hay que sacar ideas de todo, yo vivo imaginando lo que sería tal cosa si no fuera equis, o qué pasaría si… y cuando me parece desarrollable (fuera de mi cabeza) alguna idea, me la apunto para trabajarla luego. Si no la apunto, rara vez me acuerdo luego.

  4. A veces sucede también que sí existe al menos una idea, pero se descarta con excusas como “no es lo bastante buena”, “no interesará”, “no sé lo bastante del tema”… Hay que dejar de lado estos prejuicios, una idea toma forma a medida que se escribe, y hasta los mejores escritores necesitan documentarse para tener una base para sus novelas.

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