Pies para volar


A los títeres jugletones como yo, nos gusta jugar a completar y tergiversar lo que otras personas dicen, pero de ningún modo lo hacemos para fastidiar a nadie. Nos gusta este jueglito  porque lo que otros dicen o escriben siempre da pie a que nuestra imaginación vuele, y como los títeres de guiñol no tenemos pies, pues ¿qué mejor que usar los de los otros? Eso me lleva a preguntarme: ¿la imaginación necesita pies para volar? ¿Acaso no únicamente precisa de alas? Yo creo que sí son necesarios los pies, pues de lo contrario ¿cómo despegar? ¿Cómo poner volver a tocar tierra para poner por escrito lo que construimos en el aire?

Los pies o “inicios” dados en los ejersucios literarios, son un excelente pre-texto para que nos fijemos en las palabras.Las palabras son mágicas, pero no siempre nos detenemos a saborear o descubrir su magia.  ¿Te animas a degustar estos tentempiés juglados en twitter y a inspirarte para  continuar?

Escribía historias invisibles, pero sin éxito. Sus ideas eran tan transparentes que nadie se dio cuenta. (@Yuanliao)

Escribía historias invisibles con personajes transparentes. (@Otramaria)

Detestaba tanto a los críticos, que les escribía historias invisibles. (@Jimeneydas)

Escribía historias invisibles, de esas que se leen con los ojos del alma, nunca con los del cuerpo; perceptibles solo al lector curioso y juguetón… (@Amareto)

Escribía historias invisibles para lectores con prisa. (@Juanlumora)

Escribía historias invisibles de humor que se convirtieron en terror: para leerlas, se arrancaron los ojos. (@Yuanliao)

Sus historias invisibles tuvieron tanto éxito que se llevaron al cine. Todos disfrutábamos durante horas frente a la pantalla en blanco. (2Javi_dice)

Escribía historias invisibles, alegremente aceptadas en el país de aquí no pasa nada. Todo era perfecto! ¿Qué podría delatar a las verdades? (@vv74)

Escribía historias invisibles, nadie lo supo nunca. (@oneeyedman)

Escribía historias invisibles que se perdían cuando no recordaba dónde las había dejado. (@Soybelisa).

Escribía historias invisibles, paulatinament invis bl N d o g í e a . N . N a. (@Iulius)

Escribía historias invisibles que hablaban de fantasmas. (@cosechadel66)

Escribía historias invisibles con la tinta de sus manos agotadas y tristes; las historias que serían su historia. (@Cosettex)

Escribía historias invisibles para ojos sordos.(@tintaalsol)

Escribía historias invisibles, no era raro que se atormentara cuando no lograba ver el final. (2otramaria)

Escribía historias invisibles para quienes no eran capaces de ver la alegría en su vida. (@Monfor)

Escribía historias invisibles mientras notas fantasmas le entristecían el alma. Todo estaba listo para entrar en el abismo. (@vv74)

Escribía historias invisibles. Tenía el escritorio lleno de hojas en blanco. (@Juanlumora)

Escribiría historias invisibles, nunca antes vistas…ni después. ( @supergrillo).

5 Comments on “Pies para volar

  1. Lo esencial son las historias invisibles a los ojos. Como tu mano y la mía debajo de la mesa.

  2. Todo uno honor para mi inspirar a una musa, que nos inspira todo los días con sus dificilocuras.

  3. “Lo más importante no se ve con los ojos” – El Principito

    Las letras son visibles. Las historias que se esconden detrás son invisibles. – Zilniya

  4. Las historias invisibles caen al vacío, estallan, se rearman y recién entonces, se vuelven visibles.

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