Agua, aire, fuego, tierra


Una comparación es una figura literaria muy sencilla: consiste en mostrar la semejanza entre un objeto y otro, mencionando lo que tienen en común y usando un nexo que generalmente es la palabra como, pero pueden usarse también igual, semejante, cual, parecido

Por ejemplo:

Tu cabello oscuro como la noche.

Establece la semejanza entre el cabello y la noche.

Menciona qué los hace parecidos: lo oscuro de ambos.

Y usa el nexo como.

El gran reto de las comparaciones es no hacerlas tan obvias. Muchos “lugares comunes” nacen de la obviedad con la que se usa esta figura de lenguaje: “tus ojos brillantes como estrellas” o “eran besos rojos como la sangre”. ¿Podremos encontrar formas nuevas y originales para hacer nuestras comparaciones?

¿Qué les parece si trabajamos con los cuatro elementos? ¿Qué podemos comparar con el fuego, el agua, el aire y la tierra? ¿Con qué podemos comparar estos elementos para explicarlos mejor?

Sugiero juglemos con los siguientes pies, pero cada quién puede idear su propia forma de escribir sobre los cuatro elementos.

El fuego es como..

…como el aire.

El agua es como…

…como la tierra.

8 Comments on “Agua, aire, fuego, tierra

  1. Belílula tiene unos ojos que parecen el fuego de un encendedor, como si en cualquier momento fueran a prender lo que miran.

    Cuando está sin moverse es transparente como el aire. Vital siempre, invisible a veces, necesaria a mi alrededor.

    Si la acaricio ronronea como si fuera una cacerola de burbujeante agua en ebullición.

    Se mueve lenta, imperceptiblemente, y conquista el piso, los muebles, y cada rincón de mi cotidianeidad, como la tierra.

  2. Hierve su sangre como fuego y lava.

    Llora de pena y alegría como lluvia de mayo.

    Suspira como suave brisa y jadea como fuerte huracán.

    Se aferra fuerte a la vida como tierra y raíces.

    Así de bello y vivo es nuestro planeta Tierra.

  3. Fuego débil cual corazón triste,
    sonrisas que se escurren como agua de manantial.
    Fuerte aire que toca mi piel, semejante al suspiro prófugo de ayer,
    y al final, como tierra erosionada, tu ser.

  4. upss mi dedo me traiciona, le gusta más Borjes en vez de Borges. Voy alejarlos del teclado por castigo. 😛

  5. Pingback: Un año de Difícil de Juglar: También nos ejersuciamos en facebook « Club Seis

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