Segunda Semana


Es la voz perfeccionista la que hace más daño, la que se queja compulsivamente sobre todo lo que haces, que sigue diciéndote que tu material no es suficientemente bueno, que deberías volver a empezar, que no deberías escribir el tercer enunciado hasta que los primeros dos sean prístinos. Hasta que puedas callar a esa voz, y hacer una tregua temporal con ella, nunca llegarás a ningún lado. Debes hacer las paces contigo mismo, una especie de pacto que diga “¿Sabes qué? Voy a escribir tan bien como pueda, y eso es todo lo que puedo hacer. Y entonces, una vez que ya tenga algo hecho, regresaré y veré si puedo mejorarlo.” Si tienes que hacerlo, prométele al perfeccionista interior que nunca entregarás nada sin darle una concienzuda revisión, que pagarás un corrector de estilo de tu propio bolsillo, que reservarás un diezmo del 10 por ciento de tus ingresos por escribir a un fondo para participios adyacentes. Haz cualquier trato que tengas que hacer… pero calla a esa voz en tu cabeza por el tiempo suficiente para que te puedas escuchar pensar.

Robert Masello
lanchita de papel

Espero que todo mundo haya podido escribir por lo menos cinco textos cronometrados durante la semana o por lo menos uno. ¿Cómo se sienten con sus textos? ¿Cómo han vivido la experiencia? Me han llegado correos electrónicos diciéndome que ha sido tremenda experiencia la de escribir sin parar, capturando los primeros pensamientos. Antes de hacer puntualizaciones sobre los textos, quiero especificar que no son más que ejercicios de entrenamiento, es como si les pidiera que hicieran posiciones de yoga, y luego corrigiera la postura…¿nadie se lo tomaría a pecho, verdad?

Uno de las trampas de los textos cronometrados, en donde no puedes dejar de escribir durante el tiempo determinado, es que solemos mantenernos a flote, sin decir nada en realidad. El ser concretos nos ayuda a conectar no sólo con los detalles de la realidad exterior, sino también con lo que nos pasa por dentro. El problema inicial de la composición literaria, y de cualquier otra composición artística, es proyectar en la imaginación la realidad que va a servir de fondo a la creación posterior. Y más tarde se utilizará esa percepción para extraer de ella los recursos, modos, estructuras, que van a pasar al texto literario

Ana Silvia, una de mis alumnas es muy joven y está aprendiendo  a ser concreta. Todavía escribe frases como: Todas esas cosas  me recordaron esos momentos. La animo a profundizar: ¿Cuáles cosas? ¿Puedes mencionar al menos dos? ¿Qué momentos? Sería interesante  poner un ejemplo.

Es conveniente que una de las revisiones que le hagamos a nuestros textos, sea para verificar qué tan concretos hemos sido, si hay que cambiar algo vago: escuchábamos música porque nos habíamos quedado sin palabras, por algo más preciso: escuchábamos canciones de Alejandro Filio porque nos habíamos quedado sin palabras.

La concreción en un texto literario no sólo ayuda a dar color a nuestra prosa, sino a dotar de más significado y personalidad a nuestros escritos.

Texto complementario: ¿De qué se nutre la escritura?

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Ejercicios de la semana

Les voy a pedir que piensen en cinco temas de los que les gusta hablar, que de estar en un aula universitaria les gustaría que les hicieran una pregunta. O por ejemplo, que un desconocido les llame por teléfono: ¿Me han dicho que lo sabe todo sobre narración oral, me puede contar su experiencia más significativa al respecto? ¿Cuáles son esos cinco temas?

Por ejemplo, los míos serían:

  • Las librerías del barrio
  • Tartas y postres veganos
  • La lengua maya y su influencia en el habla yucateca
  • Gatos, ya sé que es cursi, pero tengo mucho que decir sobre estos mamíferos
  • Analogías entre tango y escritura

Ahora hay que elegir cinco palabras clave para los tema, poner una de ellas al principio del texto cronometrado y escribir durante diez minutos, como si hablaras con un amigo, sin pretender dar cátedra, con la soltura de quien nada en sus terrenos.

Les cuento que acabo de hacer mi primer texto, usé la primera palabra de mi lista de cinco palabras sobre ese tema (la idea era usar cada palabra cuando me quedara sin nada más que decir) pero la verdad es que me bastó con la primera. ¡Y tengo muchas ganas de ir por las otras!

One Comment on “Segunda Semana

  1. Pingback: Nuevo: Taller de Escritura Cronometrada | Difícil de Juglar

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