Quinta Semana


Proteger la vida creativa

Alguien me dijo cuando era pequeña que era tan fácil crear para lo bueno que crear para lo malo. Pero yo he descubierto que no es así. Es mucho más difícil mantener el río limpio. Es mucho más fácil dejar que se contamine.

¿Qué pasa cuando algo se apodera de la corriente creativa y la llena cada vez más de cieno? ¿Y si nos quedamos atrapados en ese algo, y si de una forma un tanto perversa ese algo no sólo nos empieza a gustar sino que, además, confiamos en él, vivimos de él y nos sentimos vivas mediante él? Entonces se produce hambre en la tierra y contaminación en el río.

Crear deriva del latín creare, con el significado de producir vida o cualquier cosa donde antes no había nada. El hecho de beber agua del río contaminado es la causa del cese de la vida interior y por consiguiente, también de la exterior. La contaminación provoca la deformación de los hijos, símbolos de los jóvenes ideales e ideas. Los hijos representan nuestra capacidad de producir algo donde antes no había nada. Podemos reconocer la presencia de esta deformación del nuevo potencial cuando empezamos a poner en tela de juicio nuestra capacidad y, sobre todo, nuestro derecho a pensar, actuar y existir.

Las mujeres de talento, incluso cuando reivindican sus vidas creativas, incluso cuando brotan cosas bellas de sus manos, de sus plumas o de sus cuerpos, siguen dudando de su valía como escritoras, pintoras, artistas y personas reales. Y por supuesto que son reales. Por más que muchas veces se complazcan en atormentarse poniendo en entredicho lo que es “real”.  Una campesina es una campesina real cuando contempla la tierra y planifica las cosechas de la primavera. Una corredora es real cuando da el primer paso. Una flor es real cuando está todavía en su tallo materno. Lo real es lo que tiene vida.

Pero es necesario proteger la vida creativa, evitar el hambre del alma, para ello es necesario practicar diariamente, y después, no permitir que ningún pensamiento, ningún hombre, ninguna mujer, ningún compañero, ningún amigo, ninguna religión, ningún trabajo y ninguna voz avinagrada nos obliguen a pasar hambre.

Clarisa Pinkola Estéss

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Llevamos cuatro semanas escribiendo regularmente y vamos por la quinta. ¿Cómo se sienten? Yo caí en cuenta que durante todo este tiempo también he dibujado cada día y no he parado de leer. ¡Hacía tiempo que no llenaba de momentos tan agradables mi cotidianeidad! Dibujar me hace sentir tan feliz como una niña con juguete nuevo, y escribir, bueno, siempre me hace sentir en casa. Sin embargo en una semana se termina el taller y no faltan urgencias y eventos de todo tipo que pueden alejarme de mi vida creativa: viajes, enfermedades, visitas, etc.

 

Pero por el momento, hay cinco textos más por hacer a la semana. En esta ocasión propondré un texto inspirador para cada día.

Primer día: texto de Juanlu Mora

Prefiero
amar con los ojos cerrados
que
cerrar los ojos para amar.

Lo primero es confianza.
Lo segundo, inconsciencia.

Consigna: Un texto cronometrado que empiece con la palabra prefiero. Cada vez que no se me ocurra nada, vuelvo a escribir “prefiero” y sigo.

Colores

Segundo día. Texto de Juan Manuel Díez

Si gritan no se puede: les canto no se quiere.

Si aplauden regla o norma: defiendo la excepción.

Si restan el contrario: les sumo el semejante.

Si afirman imposible: pregunto ¿y por qué no?

Consigna: un texto cronometrado que empiece con: ¿Por qué no…?

Colores

Tercer día. Texto de Verónica Petersen

Esta alegría que es el camino de regreso.

Consigna. Empezar el texto de diez minutos con esta frase.

Colores

 

Cuarto día. Texto de Andrés Sobico

 Transporte real

Hay un par de cosas
de las que el dromedario
no habla.

Consigna: Empezar el texto con la frase: Hay un par de cosas de las que nunca hablo…

Colores
Quinto día. Texto de Ana Blandina

El ojo cerrado

Ni un solo instante me atrevo
a cerrar los ojos por el temor
de aplastar el mundo entre los párpados.
Por el temor de oirlo triturarse ruidosamente
como almendra seca entre los dientes.
¿Pero cuánto tiempo podría robar al sueño?
¿Cuánto tiempo puedo mantener al mundo con vida?
Estoy mirando con desesperación
y siento una intensa lástima
por el universo indefenso
que desaparecerá en mis ojos cerrados.

Consigna: Empezar el texto cronometrado de diez minutos con la frase: Ni un solo instante me atrevo a….
Colores

 Aquí dejo el link para la: revisión de las cuatro semanas

 

 

2 Comments on “Quinta Semana

  1. Me gustó mucho esta entrada, me encantó el texto de Juanlu Mora!

  2. Juanlu es un poeta emergente que puedes encontrar en Twitter, búscalo! 🙂

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