¿Si lees, te la crees?

La verosimilitud en el relato Esté basado o no en un hecho real, sea fantástico, pura ficción o un texto autobiográfico, un escrito tiene que funcionar. El lector necesita poder identificarse con él, sentir que tiene algo en… Read More

Verbear frases para poblar los jardines

Otra cosa que me gusta retorcer es el significado tradicional de los verbos para crear frases más sugerentes y novedosas, al estilo de Benjamín Péret en este poema:

Las apariencias engañan, aparentemente.

¿Te atreves a mirar las cosas desde otro punto de vista? ¿Tal vez uno más soñador, imaginativo, o incluso irreverente?

Pies para volar

A los títeres jugletones como yo, nos gusta jugar a completar y tergiversar lo que otras personas dicen, pero de ningún modo lo hacemos para fastidiar a nadie. Nos gusta este jueglito  porque lo que otros dicen o… Read More

Te receto un poema

Los títeres jugletones  no nos conformamos con inventar historias, a veces también las copiamos. Un poquito, claro, “tantito nomás” como decía mi abuelita Anacleta Calcetín viuda de Jiménez.  Una ilustre títera de guiñol; que cuando perdió a su… Read More

Una y otra vez

Para que un texto literario pueda considerarse un poema, debe cumplir con tres requisitos: tener ritmo, el cual se logra con la rima, la métrica o la repetición, tener figuras de lenguaje como metáforas o comparaciones, y poseer… Read More

Poemas para pegar en el refri III

No siempre coincido con Carmen María para ponernos de acuerdo sobre lo que propondremos para juglar. Ya sé que en estos tiempos lo que vendría bien sería enviarle un mensaje a su teléfono móvil o algo parecido, pero… Read More

Poemas vertebrales

Las palabras, esas listillas con alas, cuando no se nos  escapan, se quedan a dormir en la punta de lengua sin jamás saltar del trampolín. Sucede entonces que estamos escribiendo y…¿dónde está la siguiente palabra? ¿Con qué palabra empiezo? ¿Qué… Read More

Infusionizar (Parte II)

Tras haber infusionizado, tendrás en tus manos bastane materia prima para escribir al menos un texto, posiblemente varios. Déjala reposar un par de minutos y… ¡A juglar se ha dicho!

Microhistorias de recetario

(…) hoy les compartiré un recurso de calistenia muy socorrido en la comunidad ludópata titeril: Escribir con receta. Y no hablo de receta médica. (Poco saben los médicos de literatura, y casi todos tienen una caligrafía tan atroz que parece que les falta pulgar, índice y cordial.) Hablo, más bien, de receta de cocina. ¿Les suena?