Percepción y atención

Para escribir no hace falta tener súper poderes: una sensibilidad extrema, ojos que ven los colores con mayor nitidez, una imaginación enloquecida. Para escribir a veces sólo hace falta detenerse un momento, prestar atención a nuestro entorno, degustar lo que vemos, lo que leemos, y luego, expresar lo que esto nos sugiere.