Escribir con el lado derecho del cerebro
En época de secas, cuando nada de lo que se siembre en una hoja de papel pasa de las dos frases, y no funciona ni reunirse con los amigos a tallerear, ni comer galletas, y mucho menos los plazos de entrega, hay algo que puede funcionar: escribir con el lado derecho del cerebro. Para lograrlo, tengo que ver que se cumplan las siguientes condiciones y pasos:
- Necesito estar un poco dormida. Mejor: recién despierta. La mente salvaje del territorio de los sueños puede asaltar el mundo de la vigilia con buenos resultados.
- Escribir una primera línea con el propósito de que sea una tontería. Luego escribir una segunda con el mismo propósito. Dos tonterías juntas pueden lograr algo literario. O motivarlo.
- Es importante divertirse. Por ahí del primer párrafo o estrofa la serie de barbaridades sucesivas que se han escrito pueden no tener ningún significado, no importa. ¡Libertad y experimentación! Ahora es cuando hay que soltarse y divagar.
- Vuelvo a leer lo escrito. Ahí hay una buena idea. La mente salvaje tiene sus maneras de hacerse entender, y lo mejor de todo es que usa el lenguaje literario para hacerlo. Pero cuidado, no hay que razonar, si razono empiezo a sentirme cortada y tratar de ser ingeniosa, no. Necesito seguir escribiendo alocadamente.
- Tomo una frase pequeña del principio, una de en medio, las conecto con el párrafo o estrofa del cierre. Eso se llama composición y el lado derecho del cerebro lo hace mejor que nadie.
- Para finalizar, dejo que mi lado izquierdo se asome un poco e ironice…si me siento de vena, puedo incluso permitir que mida el ritmo…pero lo importante es que ya escribí un texto completo, si no logro entenderlo, por lo menos puedo disfrutarlo, tal y como hago con mis sueños.




1Oriana
wrote on 2 July 2009 at 17:09
Tengo suerte de ser zurda. Para mí, el lado derecho del cerebro es el lado de siempre.
Y cuando juego a ser ambidextra (porque, para algunas cosas, lo soy) , pues uso el cerebro completo…
Un besito y ya volveré por aquí.