Creo que, después de mis experiencias de break-ups, que no han sido tantas, pero sí muy educativas, he aprendido muchas cosas. En especial, a distinguir lo que es saludable de lo no saludable para intentar desamar a alguien.

Lo menos saludable de todo, desdemonizar, (AKA: culpar a alguien de haberte engañado u otras cosas, sin que se pueda defender como le ocurrió a la pobrecita Desdémona). Creo que no tiene sentido hacerse bolas con uno mismo sobre lo que pasó, sobre momentos, y sospechas. A final de cuentas, las conclusiones no son siempre correctas.

Creo que la experiencia es clave. La primera vez es siempre difícil, uno no sabe siempre cómo reaccionar de la mejor manera y como siempre, el odio parece ser la salida más fácil. No sólo eso, también el deseo de venganza, por qué el/ella está mejor que yo? ¿Acaso no le duele lo mismo que a mi separarme de el/ella? ¿Que nunca me quiso?

Y así sigue la mente por muy tenebrosos laberintos, sin notar a veces que la clave está en la experiencia. Si la otra persona ya había pasado por eso (y aprendió suficiente de sí misma),  sabe cómo lidiar con el dolor, como no dejarse llevar por rumbos escabrosos y los días malos. En mi caso, me ayuda estar totalmente sumida en mis pasiones y en las cosas por hacer, que siempre son muchas. Si, tengo mis días malos y si, también estoy triste, pero estoy enfocada. Eso es lo importante

Es la mejor manera que he encontrado de lidiar con la situación. No se queden quietos. No desdemonizen a los que no se pueden defender, no sea que sin quererlo bloqueen el camino de regreso a su corazón, o peor aún, pierdan la noción de ustedes mismos.

Vamos a jugar un rato.

A que no te beso, a que no te amo.

A que no te extraño.

A que aprieto tu cuello y el mío

A que aprieto tu cuello sin el mío

Y es que ya es la tercera vez que entiende mi corazón…

02.20.2010

Mi escondite

Es terrible que tenga que siempre tener un blog donde me escondo y puedo decir todo lo que pienso. Y a veces, cuando es peligroso sentir, donde pongo todo lo que siento.

Separarme de tí, fue una de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida. Mantengo la mente ocupada, el trabajo constante, para no sentir lo mucho que te extraño y deseo que regreses a mi, un día.
Un lugar para esconder el horror de que quizá, quizá decidas que mejor ya no. Un espacio para poner este letrero de que si, yo te espero.

02.19.2010

Dilo.

Estudio Lengua y literatura. Dicen por ahí que la Literatura es el refinamiento total del lenguaje. Cuando uno “termina” de aprender la gramática de un idioma (si es que tal cosa es posible), comienza a estudiar su literatura.
Recuerdo que una amiga de mi madre se quejaba continuamente sobre esto y sus engendros también. No sólo se quejaba, sino que además insistía (en mi cara de letróloga en formación), que eso eran “pendejadas”. Que para que chingados servía aprender a medir la métrica de un poema.

Por aquello de ser políticamente correctos, nunca le pude decir que era el peor momento para decir ese tipo de cosas. El enfoque utilitario de las cosas que a veces usan las personas de manera taaaaan… “lógica” carece de sentido. No somos máquinas para producir.
De toda la tecnología que ha creado la humanidad, siempre se han sucedido nuevas y mejores. Todo cambia, pero a veces, el arte logra permanecer. No porque sea útil, sino porque logra capturar esa esencia que todo lo que tiene utilidad no puede capturar.

Teniendo esto, mi especialización en el lenguaje en cuenta, teóricamente, comunicarse debería ser extraordinariamente fácil. Y no.

Es de las cosas más difíciles que he hecho.

En la noche soñé que seguía pensando y pensando, explorando más las ideas de las historias y guiones que quería escribir. Y en un principio, eran estos geniales, impredecibles.
Luego, se me mezclaban las ideas y ya no sabía qué cosa era cual.

No me interesa si los sueños ayudaron a Einstein y a otros físicos, a la creación no pueden ayudar demasiado.

02.12.2010

Paciencia.

Cuando te vas,
regresan los platos sucios,
la lavandería de todo el mes,
el cuarto desordenado,
los proyectos sin terminar.
Cuando te vas siempre cuelga en el aire cuándo regresas.
Y, si, también la pregunta:
amor mío, ¿regresas?

Este no es mi mejor momento. Hace sólo algunas horas, esa persona tan especial y que quiero tanto seguía conmigo. A lo mejor no de la mejor manera, pero ahí estaba.

Cuando me di cuenta de lo que realmente ocurría literalmente sentí que me quedaba sin aire. Quería que de repente se me quebrara la pierna y sentir un dolor físico que me distrajera, a tener que quedarme en ese tan grande que sentía que me quedaba sin aire y que no encontraba por ningún lado.

La cabeza entiende siempre que es lo mejor. El resto del sensible corazón, es más propenso a no entender las separaciones de lo que se quieren tanto que ya no desean hacerse daño. Creo que esto me ha demostrado que las rupturas son a veces un acto de amor.

Sigo estando triste. No creo dejar de estarlo pronto. Siempre he sido chillona, y tengo este problema de entregar el ciento por ciento. Lo bueno son tres cosas: voy a aprender y a crecer más, de los demás y de mí. La tristeza de este tipo siempre es buena para la dieta, no existe tal cosa llamada hambre. Y por último, el bloqueo que había traído atorado por tanto tiempo de pronto se fue. He comenzado a ser de nuevo un hervidero de palabras.

Y como escritora, me da vergüenza decir, que a veces me parece mucho ese sacrificio.

01.15.2010

Esto es difícil?

Cuando escribía ensayos literarios para la clase de la ilustre doctora Judith Farré, (aquí su currículum), me decía que mis ensayos tenían un lenguaje complicado, que eran confusos, imprecisos, que tenían muchas frases subordinadas. En resumen, tenían muchas características que son buenas en la literatura contemporánea, y que no son buenas para los ensayos e investigaciones literarias.

Recuerdo que una vez me dijo que me pasaba porque nomás no daba una, aunque me esforzaba mucho y yo le dije que escribía poesía, su respuesta fue que escribir un ensayo no era difícil, sino que lo difícil era escribir poesía. Ahora que han pasado casi dos años de eso, y que lo puedo tomar con más humor , digo que se nota que una investigadora le habla a una escritora. Y que no se ponen de acuerdo porque una zapatea flamenco y otra folclor. La diferencia no es tan abismal, pero si intentan cambiar de lugar, se les cruzarán inevitablemente los cables (me ha pasado con eso del flamenco-folclor, por eso el ejemplo).
Pero basándome en la experiencia, escribir poesía no es difícil, está en la voluntad de desear jugar con las palabras, con la música de la que no pueden separarse. La literatura, es a final de cuentas explotar el mundo de posibilidades que brinda el lenguaje. La cosa es no tener miedo.

Mis ensayos literarios no han mejorado mucho. Yo no tengo tanta cabeza para eso de los ensayos, bueno, también reniego mucho cuando tengo que hacerlos. El punto es que, cualquier tipo de escritura es factible si se practica y se intenta demasiado. Escriban siempre, no lo olviden.

Hoy es el primer día del 2010. No escribí mis propósitos, porque siguen siendo más bien objetivos de vida. Escribir, cantar, fotografiar y aprender cada.segundo.hasta.el.grado.de.agotamiento.
El único propósito real que tengo es volver a pesar 50kg. Porque una persona pequeña en serio no puede subir ni un kilo sin parecer una bola.
Mis proyectos escriturales son simples: hacer un post bello y ordenado en este blog al menos una vez a la semana, escribir un monólogo, terminar el guión que tanto me emociona para un corto, escribir más canciones y ya. Digo, creo que es suficiente para mantenerme ocupada y aunque no es tanto, creo que me dará el tiempo necesario para ocuparme de mis otras pasiones.

12.28.2009

2010

Que este año esté lleno de luz y esperanza.

Mis mejores deseos,

Ana Díaz

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