Por: Zilniya

Desde pequeña, he sido más bien introvertida, tímida. Y también muy imaginativa. Tenía mucho mundo interior hasta el punto que me desbordaba. En el colegio es donde tuve mi primer contacto con la poesía. Más tarde, empecé a publicar algún que otro artículo en la revista de la escuela (basado en trabajos de clase por lo general).

Fue ya en el instituto cuando “me solté la melena” literariamente hablando. Allí conocí a Perséfone, autora de Diálogos Píticos, incansable dibujante y ‘relatista’ con la cual co-dirigí la revista del instituto durante un año. También por aquellos años estuve apuntada a un taller literario como asignatura optativa. Ahí me di cuenta de que prácticamente de todo se puede sacar material literario, mediante ejercicios prácticos, como los que se recomiendan en Difícil de Juglar.

Después de mi etapa en el instituto, estuve varios años sin apenas escribir –aunque dibujaba bastante–. Ya con el auge de Internet y los blogs me animé (o, mejor dicho, me animaron) a publicar en red, primeramente en el blog colectivo Sopaderelatos.com y luego en mi propio blog, Ecologismo Literario, y vía Twitter como @microversos.

¿Cómo evolucionó mi escritura?

Al principio, aparte de algunos poemas, lo que más escribía era mi diario personal. Es muy aconsejable llevar uno. Escribes sin atarte a normas, con total libertad, y te acostumbras a plasmar vivencias reales por escrito (aunque se puede aprovechar también para anotar poemas y citas). Pero como no lo había llevado desde la infancia, sentía la necesidad de tener una memoria de ciertas anécdotas que no quería dejar que se perdieran.

Se me ocurrió que podía transformarlas en cuentos con moraleja y así fui puliendo mi propio estilo. También leía más novela, lo que me empapó un poco del estilo de otros autores. Realmente, no tengo un favorito único. Si acaso, me gusta mucho Amy Tan. Pero los que más me han influido a la hora de ponerme a escribir han sido autores que me he encontrado por la red, aficionados como yo. Ver a otros que, sin ser profesionales, siguen publicando y mejorando su forma de escribir me anima más que ninguna otra cosa. Puede gustarme mucho una novela, pero me siento más identificada con los autores de la red.

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