No siempre coincido con Carmen María para ponernos de acuerdo sobre lo que propondremos para juglar. Ya sé que en estos tiempos lo que vendría bien sería enviarle un mensaje a su teléfono móvil o algo parecido, pero como soy un títere romántico incorregible, (lo de romántico e incorregible por separado) prefiero dejarle un recado de mi puño y letra. Lo hago desde que descubrí que podía enviar recados en forma de poemas, como este de William Carlos Williams:

Escribo sólo para decirte:

Que me comí
las ciruelas
que había en
la heladera.

Y que tú
probablemente
guardabas para
el desayuno.

Perdona
estaban deliciosas
tan dulces
y tan frías.

¿Podrías escribir tú algún recado semejante? ¡Yo creo que sí! Cuando yo era un títere estudiante tenía alguna dificultad para redactar mis tareas…¡pero ninguna para comunicarme por medio de notitas con mis compañeros y compañeras!

Fíjate en la estructura del poemita de Williams y ¡A juglar se ha dicho! No olvides venir a compartirnos tu ejersucio, que aquí lo presumiremos como si esta fuera la orgullosa puerta de un refrigerador.

Ejemplo de Carmen María

Escribo sólo para decirte:

Que descubrí
una libélula
sobrevolando
mi mañana.

Las libélulas
se dice,
son señal
de buenas nuevas.

Abre tu ventana
al mediodía
que ahí estaré
para visitarte.

Ejemplo de Lúdico Jiménez

Escribo sólo para decirte:

Que no pude despegar
mis ojos de botón
de tu vestido.

Se quedarán
cosidos a ti
por culpa
de tu buen gusto.

Qué linda
te ves hoy
tan elegante
y tan magnética.

Poemas para pegar en el refri II

Poemas para pegar en el refri