Posts for category ‘Ejersucios’

Juglemos a filosofar
Lúdico Jiménez de Atar | July 2, 2010 | 11:15 am

Los títeres trovadores como yo somos un poco filósofos. ¿Cómo  no serlo cuando tenemos la cabeza llena de trapo, de sueños y de invenciones? Yo muchas veces, sumergido en las profundidades de mi maleta, me pregunto qué tan diferente puede llegar a ser este mundo que compartirmos títeres y humanos. ¿Si el cielo raso de mi maleta fuera menos chaparro, los borreguitos que cuento para dormir podrían saltar más alto? ¿Si la luna es de queso, quién es el enorme ratón que se la come todos los días un poquito hasta desaparecerla? ¿Quién es la quesera que vuelve a poner una bola nueva en el mostrador del cielo?

La palabras “si” es muy importante para los títeres poetas que somos un poco filósofos, porque abre la puerta a toda clase de posibilidades que entran dando brincos, y traen sorpresas y fotos con mundos nuevos. La palabra “entonces” que sigue a “si” también es muy importante, es la que  nos toma de la mano (a los títeres nos toma con la mano) y nos lleva esos lugares nuevos para que los admiremos con nuestros propios ojos.

¿Quieren probar a hacer un ejersucio con “si…entonces” a semejanza de este poema, de títere anómimo:

Si todas las cosas fueran eternas
y nada se terminara;
¿Cómo podríamos ponerle fin
a este verso aquí?

Agua, aire, fuego, tierra
Carmen María | June 6, 2010 | 7:10 am

Una comparación es una figura literaria muy sencilla: consiste en mostrar la semejanza entre un objeto y otro, mencionando lo que tienen en común y usando un nexo que generalmente es la palabra como, pero pueden usarse también igual, semejante, cual, parecido

Por ejemplo:

Tu cabello oscuro como la noche.

Establece la semejanza entre el cabello y la noche.

Menciona qué los hace parecidos: lo oscuro de ambos.

Y usa el nexo como.

El gran reto de las comparaciones es no hacerlas tan obvias. Muchos “lugares comunes” nacen de la obviedad con la que se usa esta figura de lenguaje: “tus ojos brillantes como estrellas” o “eran besos rojos como la sangre”. ¿Podremos encontrar formas nuevas y originales para hacer nuestras comparaciones?

¿Qué les parece si trabajamos con los cuatro elementos? ¿Qué podemos comparar con el fuego, el agua, el aire y la tierra? ¿Con qué podemos comparar estos elementos para explicarlos mejor?

Sugiero juglemos con los siguientes pies, pero cada quién puede idear su propia forma de escribir sobre los cuatro elementos.

El fuego es como..

…como el aire.

El agua es como…

…como la tierra.

Pies para volar
Lúdico Jiménez de Atar | May 21, 2010 | 4:19 pm

A los títeres jugletones como yo, nos gusta jugar a completar y tergiversar lo que otras personas dicen, pero de ningún modo lo hacemos para fastidiar a nadie. Nos gusta este jueglito  porque lo que otros dicen o escriben siempre da pie a que nuestra imaginación vuele, y como los títeres de guiñol no tenemos pies, pues ¿qué mejor que usar los de los otros? Eso me lleva a preguntarme: ¿la imaginación necesita pies para volar? ¿Acaso no únicamente precisa de alas? Yo creo que sí son necesarios los pies, pues de lo contrario ¿cómo despegar? ¿Cómo poner volver a tocar tierra para poner por escrito lo que construimos en el aire?

Los pies o “inicios” dados en los ejersucios literarios, son un excelente pre-texto para que nos fijemos en las palabras.Las palabras son mágicas, pero no siempre nos detenemos a saborear o descubrir su magia.  ¿Te animas a degustar estos tentempiés juglados en twitter y a inspirarte para  continuar?

Escribía historias invisibles, pero sin éxito. Sus ideas eran tan transparentes que nadie se dio cuenta. (@Yuanliao)

Escribía historias invisibles con personajes transparentes. (@Otramaria)

Detestaba tanto a los críticos, que les escribía historias invisibles. (@Jimeneydas)

Escribía historias invisibles, de esas que se leen con los ojos del alma, nunca con los del cuerpo; perceptibles solo al lector curioso y juguetón… (@Amareto)

Escribía historias invisibles para lectores con prisa. (@Juanlumora)

Escribía historias invisibles de humor que se convirtieron en terror: para leerlas, se arrancaron los ojos. (@Yuanliao)

Sus historias invisibles tuvieron tanto éxito que se llevaron al cine. Todos disfrutábamos durante horas frente a la pantalla en blanco. (2Javi_dice)

Escribía historias invisibles, alegremente aceptadas en el país de aquí no pasa nada. Todo era perfecto! ¿Qué podría delatar a las verdades? (@vv74)

Escribía historias invisibles, nadie lo supo nunca. (@oneeyedman)

Escribía historias invisibles que se perdían cuando no recordaba dónde las había dejado. (@Soybelisa).

Escribía historias invisibles, paulatinament invis bl N d o g í e a . N . N a. (@Iulius)

Escribía historias invisibles que hablaban de fantasmas. (@cosechadel66)

Escribía historias invisibles con la tinta de sus manos agotadas y tristes; las historias que serían su historia. (@Cosettex)

Escribía historias invisibles para ojos sordos.(@tintaalsol)

Escribía historias invisibles, no era raro que se atormentara cuando no lograba ver el final. (2otramaria)

Escribía historias invisibles para quienes no eran capaces de ver la alegría en su vida. (@Monfor)

Escribía historias invisibles mientras notas fantasmas le entristecían el alma. Todo estaba listo para entrar en el abismo. (@vv74)

Escribía historias invisibles. Tenía el escritorio lleno de hojas en blanco. (@Juanlumora)

Escribiría historias invisibles, nunca antes vistas…ni después. ( @supergrillo).

Poemas de cómo hacerlo
Carmen María | April 26, 2010 | 10:57 am

La poesía suele construirse no siguiendo las reglas de la lógica, sino burlándose de ellas. ¿Cómo escribir poemas de desenfadada y juguetona belleza? Las instrucciones del ejersucio de  hoy son sencillas:

  1. Tomarse muy en serio estas instrucciones
  2. Leer cuantos poemas sobre instrucciones encontremos.
  3. Volverlos a leer.
  4. Escribir un poema sobre “cómo hacerlo”
  5. No tomárselo en serio bajo ningún concepto.

Ejemplos:

Cómo freír un reloj

Lavar bien las manos,
(las del reloj, no las suyas),
Poner la alarma,
Marinar doce horas,
Rociar la sartén con tomillo,
Después agregar el reloj.
Saltado y tostado
Con arroz de grano chico.
Se sirve para cuatro, en punto.
Tres horas por porción.

O este de Richard Shelton:

Cómo divertir a una piedra

dele órdenes a las piedras en voz alta
o hábleles
a la izquierda del silencio
o cánteles una canción de amor en inglés
que no responderán

escriba una carta
confensando todos sus pecados
póngala bajo una piedra
déjela ahí tres meses
y cuando vuelva encontrará
una carta sin abrir y sin leer.

las piedras tienen un sentido de la dignidad
más grandes que los reyes
un sentido del honor
más fuerte que los amigos
las piedras se cumplen como profecías
son tendenciosas como la lluvia
y tienen un sentido del humor
demasiado sutil como para comprenderlo

lleva mucho tiempo divertir a una piedra
primero hay que capturar una
llevársela
aprisionarla con cemento en una pared
la piedra no se quejará

sólo queda esperar
Y años después de que usted se haya ido
debajo de otra piedra en la que
algún extraño habrá tallado su nombre

el cemento de la pared se romperá
y la piedra que usted capturó
caerá al suelo
divertida y libre
y volverá a su casa

Más poemas de “Cómo hacerlo”.

¿Cómo seducir a una paleta?

¿Cómo despeinar un lápiz?

Te receto un poema
Lúdico Jiménez de Atar | April 13, 2010 | 9:20 am

Los títeres jugletones  no nos conformamos con inventar historias, a veces también las copiamos. Un poquito, claro, “tantito nomás” como decía mi abuelita Anacleta Calcetín viuda de Jiménez.  Una ilustre títera de guiñol; que cuando perdió a su pareja, (como suele pasarle a casi todos los Calcetines del mundo) se retiró del  teatro infantil, y se dedicó en cuerpo y alma a cocinar. Cocinando fue que conoció a su segundo amor, un guate de cocina que le acompañó en todas sus aventuras culinarias. 

Ella me legó un hermoso recetario escrito a ambas manos, del cual he sacado innumerables recetas para agasajar a mis invitados humanos. ¿Innumerables? Así es, aunque el recetario sólo contiene treinta guisos, yo suelo inspirarme en ellos para crear infinitas versiones de cada uno. Lo mismo suelo hacer cuando escribo.

Les propongo ejersuciarnos hoy con una receta cuyos pasos principales pongo a continuación: Recuerda que puedes hacerle modificaciones, una cuarta estrofa inclusive, o escribir el ejersucio en párrafos de prosa en lugar de en verso.

Primera estrofa: debe empezar con la palabra “pienso”, y debe contener el nombre de un personaje de historieta  y un color.

Segunda estrofa: Debe empezar con la palabra “deseo” y debe contener el nombre de un país y el nombre de una máquina.

Tercera estrofa: debe empezar con la palabra “espero” y contener el nombre de un animal y de un sentimiento.

Ejemplo:

Pienso en tu beso al viento,
en tus pestañas de Betty Boop,
en el azul de tus sentimientos.

Deseo que viajes junto a tu voz
por el teléfono que te llamó
desde la Jugla de mi nostalgia.

Espero tu aviso de ¡ahí te voy!
mientras te aguardo en mi maleta
que es donde guardo el amor que siento.

Cuenta con cinco palabras
Carmen María | April 1, 2010 | 11:22 am

¿Te sientes con ganas de narrar? Esta  semana te animamos a hacerlo con el siguiente ejersucio:

2. Piensa en un tema que te parezca importante.  Ponlo como título. Puede ser por ejemplo: inmortalidad, armonía, vejez, tolerancia, amistad, desamor…

3. Rellena las partes vacías del texto propuesto, con los materiales de tu elección, recordando siempre, la concreción en los detalles, tal como Natalie Golberg lo ejemplifica en sus “Reglas de la práctica de la escritura”:

Coche no, Cadillac. Fruta no, manzana. Pájaro no, reyezuelo. No un hombre codependiente, neurótico, sino Harry, que corre a abrir la nevera para su esposa, pensando que quiere una manzana, cuando ella se dirige a la estufa de gas a encender un cigarrillo.

4. No olvides jugar con todas las posibilidades: puedes hacer un texto fantástico o uno realista, en primera persona o en segunda, introducir lenguaje poético o coloquial;  que resulte un texto irreverente o uno lleno de ternura. ¡experimenta!

5. Por último, no dejes de compartirnos el resultado, y recuerda siempre  que se trata de juglar, de divertirte, así que, como dice Lúdico: ¡A juglar se ha dicho!

_________tarde _________camina _________________hojas ___________ alimentar __________voz___________.

Ejemplos:

Locura por Carmen María

Como cada tarde, Domitila camina arrastrando un pie tras del otro, y con el palo que le sirve de bastón va recolectando hojas secas. “son pájaros revoloteando” dice. Las lleva a casa para alimentar la chimenea y mirar como se ilumina la casa con sus vivaces chispas. “Nadie podrá decir que tengo la cabeza llena de pájaros”, piensa en voz alta, y sonríe ante la brillantez de su idea.

Ejersucios relacionados:

El extractor de emociones

¿Y qué más?


Una y otra vez
Carmen María | March 23, 2010 | 7:50 pm

Para que un texto literario pueda considerarse un poema, debe cumplir con tres requisitos: tener ritmo, el cual se logra con la rima, la métrica o la repetición, tener figuras de lenguaje como metáforas o comparaciones, y poseer significado, es decir, trasmitir un mensaje.

En poemas con verso libre, en los que el ritmo no se logra con la rima,  se usan otros recursos como  la repetición, que como su nombre lo dice, consiste en  escribir reiteradamente una palabra o frase a lo largo del texto. Hermosos poemas, como el de Joan Brossa han sido escritos de esta manera. También puedes leer otros parecidos aquí¿Probamos a escribir poemas a modo de listas? La propuesta consiste en elegir una de las frases, por ejemplo: “Si fueras hola, serías mi juego favorito”. Y usarla para iniciar  mínimo cinco versos que tú completarás.

Algo como esto:

Si tú fueras ola, querría mojarme en ti una y otra vez.
Si fueras ola, yo te saludaría cada cinco segundos.
Si tú fueras ola yo pido ser una luna que no decrezca,
para convocarte siempre.
Si tú fueras oola yo sería  la orilla inevitable
Si tú fueras ola yo  sería la espuma que te corone.

Si fueras una ola, serías mi juego favorito.
Si me quisieras siempre, serías la plenitud.
Si fueras una manera de hablar, serías el diálogo.
Si lloraras inquieta, te buscaría y no te encontraría.
Si fueras una puesta de sol, serías la más bella de todas.
Si fueras un árbol, serías un cedro.
Si ostentases colores, serías blanca y roja.
Si fueras la nieve, pasarías más allá.
Si fueras una sustancia, serías el bálsamo.
Si fueras sustituida, serías la madera de una columna.
Si yo fuera un barco, te llevaría delante mismo de la proa.
Si no fueras una muchacha, serías una rosa silvestre.
Si fueras una estrella invisible, serías el mutuo amor.
Si me rodeases suavemente y te disolvieses, serías el rocío de la
noche que moja los árboles.
Si desfallecieras, serías un escudo roto.
Si fueras una flor, nunca te apagarías.
Si relampaguearas, serías talmente una piedra engastada del color
del flujo del mar.
Si te viese en cualquier lugar, te señalaría a ti.
Si fueras indiferente, serías el crepúsculo.
Si me mirases distraídamente, serías mi esperanza.
Tu presencia me parece la forma más placentera de la armonía
misma.
Si la música se llenara de ti, brotaría un acorde grave y lastimero.
Si fueras un trébol, serías la llave de la aurora.
Si fueses la suavidad, serías el peso del agua.
Si fueras la tristeza, serías los días y el tiempo.
Si fueras un deseo, serías pasión desplomada.
Si fueras la luna, serías un ala.
Si fueras un reloj, serías un círculo profundo.
Si fueras el espacio, serías su mitad y su centro.
Si no fueras una estrella favorable, serías una roca que defiende
un territorio.
Si te escondieras de mí para siempre, serías la noche circundante.
Si fueras un camino, serías la orilla del mar.
Si fueras un jardín, serías un astro de flores.
Si fueras un paisaje, serías un bosque que respira.
Si fueras un anillo, serías eternamente irrompible.
Si fueras sombra densa, serías un camino entre los astros diáfanos.
Si fueras una tarde, serías un día.
Si fueras un año, serías un siglo.
Si fueras un ruido, serías el ruido de unos pasos que resuenan
oídos en secreto.
Si fueras un pedestal, serías una isla azulada.
Si el mundo fuese roto en pedazos, serías su silencio.
Si inclinaras más la frente, el corazón tintinearía claro.
Si suspiras, el tiempo que pasa se vuelve dulce.
Si te encaramas por el cielo, en la meditación te encuentro.
Si fueras una bolita, serías una sola gota de agua.
Vives en el sentido de la llama, no en el de la ceniza.
Si fueras un número, serías una cantidad inacabable.
Si mudaras de forma, serías una montaña oscura y agradable.
Si fueras el viento terral, dormirías sobre una cola de colores.
Si te conociera la lluvia, caería en el lugar que tú indicaras.
Si intentaras salvar a alguien, lo llenarías de espigas.
Si fueras una pared, te escudarían los árboles.
Si cayera la luz, serías la copa de cada día.
Cubrirías la juventud, si fueras la madrugada.
Si pasara el otoño, tú serías la primavera inminente.
Si fueras un color, serías la alegría del sol en un bancal de hierba.
Si fueras una voz, tendrías el color de un perfume.
Si fueras un perfume, tendrías la voz del color que te llevara.
Si fueras un cristal, apagarías los suspiros.
Si fueras un desierto, ondearías sin ningún límite.
Si eres una palabra, serías amarse
Si fueras un ídolo yo prepararía tu adoración en los santuarios.
Si fueras tibia claridad, te rodearías de rebaños.
Si fueras una gota de sangre, iluminarías.
Si el mundo de vida fuera todo soledad y caos, ya estarías destinada a
manifestarte.
Si el mundo fuera una brumosa caverna, en ti convergerían infinitudes.
Tú eres el más bello reflejo de la Imagen primordial
Que allende los tiempos se multiplica inexpresable.

Joan Brossa, Versión de Alfonso Alegre y Victoria Padilla

Mira este otro poema a modo de lista de Ana Rosseti.

Poemas para pegar el refri III
Lúdico Jiménez de Atar | March 11, 2010 | 8:45 am

No siempre coincido con Carmen María para ponernos de acuerdo sobre lo que propondremos para juglar. Ya sé que en estos tiempos lo que vendría bien sería enviarle un mensaje a su teléfono móvil o algo parecido, pero como soy un títere romántico incorregible, (lo de romántico e incorregible por separado) prefiero dejarle un recado de mi puño y letra. Lo hago desde que descubrí que podía enviar recados en forma de poemas, como este de William Carlos Williams:

Escribo sólo para decirte:

Que me comí
las ciruelas
que había en
la heladera.

Y que tú
probablemente
guardabas para
el desayuno.

Perdona
estaban deliciosas
tan dulces
y tan frías.

¿Podrías escribir tú algún recado semejante? ¡Yo creo que sí! Cuando yo era un títere estudiante tenía alguna dificultad para redactar mis tareas…¡pero ninguna para comunicarme por medio de notitas con mis compañeros y compañeras!

Fíjate en la estructura del poemita de Williams y ¡A juglar se ha dicho! No olvides venir a compartirnos tu ejersucio, que aquí lo presumiremos como si esta fuera la orgullosa puerta de un refrigerador.

Ejemplo de Carmen María

Escribo sólo para decirte:

Que descubrí
una libélula
sobrevolando
mi mañana.

Las libélulas
se dice,
son señal
de buenas nuevas.

Abre tu ventana
al mediodía
que ahí estaré
para visitarte.

Ejemplo de Lúdico Jiménez

Escribo sólo para decirte:

Que no pude despegar
mis ojos de botón
de tu vestido.

Se quedarán
cosidos a ti
por culpa
de tu buen gusto.

Qué linda
te ves hoy
tan elegante
y tan magnética.

Poemas para pegar en el refri II

Poemas para pegar en el refri


Versos sin mayor esfuerzo
Carmen María | March 3, 2010 | 12:00 am

Por: Oriana Pickmann

“¿Escribir un poema? No, eso no es para mí”. “Lo de los poemas es sólo para determinado tipo de gente, con una sensibilidad y léxico especiales”. “Hacer versos es de románticos”. “Si leer poemas es aburrido, pues escribirlos lo será aún más”.

Nada más fuera de la realidad. Componer coplas, sonetos y romanzas es posible, sin tener que sentirse en el siglo XVI, y sin necesidad de pedirle prestado el laúd a Lúdico para ponernos en ambiente.

Acá les propongo un pequeño ejersucio. Siguiendo la fórmula que daré a continuación, podremos escribir “versos sin esfuerzo” como el mejor de los juglares. Se trata de escribir un poemita corto, de cinco versos. Las pautas son:

  • Escribir un sustantivo.
  • Escribir dos adjetivos (relacionados con el substantivo del primer verso), separados (o unidos) por la palabra o/pero.
  • Escribir un verbo y un adverbio (relacionados con el substantivo del primer verso).
  • Comparar el substantivo del primer verso con otra cosa. El verso debe empezar con la palabra “Como”.
  • Escribir un último verso que empiece con “Si tan sólo”

Ejemplo:

Lágrimas
Azules o frías
Cayendo lentamente
Como las hojas caen de los árboles en otoño
Si tan sólo mis ojos pudieran gritar…

Ahora les toca a ustedes. Sorpréndanse y regocíjense con la delicia de escribir.

Juglar a que no
Carmen María | February 25, 2010 | 9:47 am

Siempre me sorprende  esa forma casi mágica que tienen la narración y la poesía para expresar con palabras lo que me parece inasible, extraño o increíble. La escritura creativa es, por definición, innovadora, original y única, y el  elemento sorpresa que nos aporta es lo que logra conmovernos e identificarnos. ¿Cómo lograr esa originalidad en nuestros textos?

La primera de las seis reglas de la escritura de Orwell, dice que:
1) Nunca uses una metáfora, simil o cualquier otra figura de estilo que estés acostumbrado a leer.

Es decir, hay que tener especial cuidado en evitar  las frases hechas, conocidas también como “lugares comunes”, tan frecuentes en las canciones populares y en los libros de autoayuda.

Entre tanto camino transitado, ¿cómo podemos encontrar el sendero novedoso que nos conduzcan a la aventura y a la experimentación? Propongo juglar con la idea del no.

Este ejersucio consiste en decir lo que NO es la luna, la noche, el atardecer, la rosa, el mar, la muerte o cualquier otro tópico de uso frecuente en la literatura.

Lo podemos hacer en frases breves. Por ejemplo:

La luna no es la cuchara que contiene el remedio para el mar de amores.

La luna no es la radiografía de la cabeza de un hada.

La luna no es un poético pedazo de queso conservado en el alto vacío de la noche.

¿Intentas las tuyas? ¡A juglar se ha dicho!

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